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NOSOTROS

Nuestra iglesia fue fundada el 18 de julio de 2010 en la ciudad de Auckland, en respuesta a un claro llamado de Dios de proclamar Su Palabra y dar a conocer a Jesucristo a la comunidad latinoamericana e hispanohablante que reside en Nueva Zelanda. En un contexto cultural diverso y lejos de la tierra natal de muchos, Dios levantó esta obra con el propósito de ser un hogar espiritual, un lugar de encuentro con Su presencia y una comunidad firme en la verdad del Evangelio.

Desde sus inicios, la iglesia nació con una visión misionera y un corazón pastoral profundamente enfocado en las personas. No se trató solo de establecer una congregación, sino de formar una familia espiritual donde cada vida pudiera crecer en fe, encontrar esperanza y caminar conforme al propósito de Dios. La predicación de la Palabra, la oración constante y la comunión entre hermanos han sido pilares fundamentales que han sostenido esta obra desde el primer día.

Bajo el liderazgo pastoral de Ernesto López y Ana María de López, la iglesia comenzó sirviendo a la comunidad latina en Auckland. Con fidelidad, dedicación y dependencia total de Dios, los pastores guiaron este ministerio en sus primeras etapas, sembrando con amor, perseverando en tiempos de desafío y confiando plenamente en la dirección del Espíritu Santo. A lo largo de los años, su liderazgo ha sido clave para afirmar la visión de la iglesia y formar líderes comprometidos con el servicio y el crecimiento espiritual del cuerpo de Cristo.

Con el paso del tiempo, y por la gracia de Dios, la obra comenzó a expandirse más allá de Auckland. Lo que inició como una congregación local se fue convirtiendo en una iglesia con presencia nacional. Hoy, Dios nos ha permitido establecer sedes en Wellington, Levin, Nelson, Blenheim e Invercargill, alcanzando a familias y personas en distintos puntos del país. Cada ciudad representa una oportunidad para extender el Reino de Dios y afirmar que Su amor no conoce fronteras ni distancias.

A lo largo de nuestra historia, uno de los pilares más importantes ha sido la unidad del cuerpo de Cristo. Esta visión se ha visto reflejada en la realización de más de cinco congresos nacionales, encuentros donde todas nuestras sedes se reúnen en un mismo lugar para buscar a Dios juntos. Estos congresos han sido tiempos especiales de enseñanza sólida de la Palabra, adoración, oración y comunión, permitiendo que la iglesia sea renovada espiritualmente y alineada con la visión que Dios ha puesto en nuestros corazones. Cada encuentro ha marcado un antes y un después en la vida de muchos, fortaleciendo la fe y reafirmando nuestro llamado como iglesia.

En el año 2012, Dios amplió aún más nuestro campo de servicio al permitirnos extender Su amor a una nueva comunidad: refugiados acogidos por Nueva Zelanda a través de su programa nacional de reasentamiento. Este momento fue significativo para nuestra iglesia, ya que reafirmó el llamado a vivir el Evangelio de manera práctica, sirviendo con compasión y misericordia. A través del acompañamiento, la ayuda y el apoyo espiritual, hemos sido testigos de cómo Dios restaura vidas, sana corazones y trae esperanza a quienes han atravesado momentos difíciles.

Nuestra iglesia cree firmemente que el Evangelio no solo se predica con palabras, sino que se manifiesta con acciones. Por ello, a lo largo de los años hemos trabajado para ser una iglesia activa, comprometida con su entorno y sensible a las necesidades espirituales y humanas de quienes nos rodean. Cada ministerio, cada servicio y cada iniciativa nace del deseo de reflejar el amor de Cristo y glorificar Su nombre.

En este año 2025, celebramos con profundo agradecimiento 15 años de historia, reconociendo que todo lo que somos y hemos alcanzado es únicamente por la gracia de Dios. Miramos atrás con gratitud y hacia adelante con esperanza, confiando en que el Señor continuará guiando cada paso de esta obra. Nos sentimos honrados de servir en Su iglesia, para Su pueblo y conforme a Su propósito eterno.

Cada vida transformada, cada familia restaurada y cada paso de crecimiento espiritual son evidencia del impacto que Dios está teniendo en la comunidad latina en esta nación. Todo lo vivido es testimonio de Su fidelidad inquebrantable y de Su plan perfecto que continúa desarrollándose en medio de nosotros.


A Él sea toda la gloria, hoy y por siempre.

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"Ensancha el sitio de tu tienda, y las cortinas de tus habitaciones sean extendidas; no seas escasa; alarga tus cuerdas, y refuerza tus estacas.Porque te extenderás a la mano derecha y a la mano izquierda; y tu descendencia heredará naciones, y habitará las ciudades asoladas."

​Isaias 54: 2-3

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